Intentando jugar con lo vivido
no hay razones para seguir amando.
Los sentimientos, que fueron errando,
dejaron un corazón afligido.
Almas íntegras que me han seducido,
lunares en los que he ido anidando,
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.
Humedal de llanto y desesperanza,
primaveras que no brotan confianza
me suscitan virar a mi destino.
Cargo con la losa de la tristeza
en mi memoria; valiente franqueza
me acompañará en mi arduo camino.