Ya es tarde
la llama violeta o la fuerza del equilibrio
de aquellos tiempos inmaculados
ondean en el vértice del precipicio.
La sombra cabalgante, el blando sendero,
el cielo sereno o la luz del cemento.
Corremos carreras en paralelo,
buscamos la intersección de los momentos
Ya es tarde ¡Qué tarde es ya!
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.