Al sentir abrumado que mi vida se trunca,
me apresuro a partir del lago del olvido.
No miro atrás y en él dejo flotando
los mejores momentos que he vivido,
sin que su evocación importe cuándo.
Otros hay por el fango escondidos
ocultando recuerdos que me causan espanto.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.