De pequeño anduve en el camino de la ilusión;
de adolescente moría de ganas por despuntar;
mas de adulto aprendí que muchas veces la pasión
puede llevarte en la vida a deambular.
Miré hacia atrás buscando en la tierra mis pisadas,
solo para ver que siseaban de manera confusa;
que han estado dando vueltas, aturdidas y cansadas,
en una dirección que quedó, hace mucho, difusa.
Errados, decidimos seguir adelante estando ya perdidos,
confiando en que un mejor destino aún esté por llegar.
Al final, he venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca de brotar.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.