Por la pena cercado sin encontrar salida,
escapo de la angustia y me sigue a todas partes,
¿por qué cortaste Átropo el hilo de su vida?
Cayeron mis blasones, rendí mis baluartes,
entiendo las razones del valiente suicida
que ante el dolor continuo decide un trece y martes
no dar más movimiento a músculos rendidos.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca,
que en mayo reflorece y eterna no se trunca.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.