Quisiera esta noche velada de octubre
mirar el ponto y ser la espuma,
cruzar el puente y cercar la estatua
del que vigila desde siempre,

y ser altivo, de piedra, sin pasado,
y poder al fin decir que, con ternura,
he venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.