La hierba crece sin saber de la primavera.
El sol no necesita ser eterno.

He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…

El agua no recuerda su nacimiento,
ni la piedra pregunta por su forma.

Yo tuve un nombre y creí que era yo.
Después vi crecer una flor entre las piedras.

No había allí ninguna respuesta.
Estaba la flor, y era suficiente.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.