Es verdadera la eternidad después de la muerte;
lo he comprobado.
Las cenizas de mi cuerpo
convertidas en polvo,
esparcidas a lo largo de la playa, se fundieron
con la arena y el agua.
Vagué sin rumbo, sin identidad, sin esencia propia.
No obstante, algo de mí quedaba
en aquellas partículas que en otro tiempo
formaron mi persona.
No sé cómo ni por qué,
pero al recibir otra oportunidad,
“He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.