He venido a la orilla con los brazos tendidos
a recoger los sueños que olvidó la marea.
El mar conoce historias que mi memoria niega
y guarda entre sus olas lo que nunca he perdido.
He buscado en la distancia respuestas al olvido,
en las noches sin luna, en la voz de la tormenta.
Y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
creciendo en el silencio donde el dolor se ausenta.
Ya no temo a la sombra ni a los días desiertos,
porque hasta las heridas pueden florecer;
soy raíz que se aferra a los caminos inciertos,
soy la vida que insiste en volver a nacer.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.