Cuando adiós me dijiste,
Fue como la cuerda tensa
De la guitarra que parte.

La herida, profunda, de rodillas
A las puertas de la cuidad quede.
La noche más oscura vi.

Sé que de amor me lleno dulcemente
Y en voz a borbotones me derramo.

Calla la música, calla el placer,
El aire frio de la serranía el fuego apaga.
La valenciana dejó de bailar.