Me gustaban las montañas
pero no entendía cómo me trataban.
Dolor en las tripas y frío
de no saberte aceptada.
Dolor en la vida y frío.
Dolor de no compartir mi soledad.
Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.
Frío de la tierra y de su humedad,
calor de las piedras, tibieza en el alma.
Duelen las montañas, duele ese mañana que a veces no está.