No sé cómo permitimos
que las cosas llegaran hasta acá,
si nos juramos amor eterno
meses pasados en el altar.
Ahora,
desorbitadamente quieta
está la noche entre los dos
y mi cuerpo sufre tu pasividad
como si mil cuchillos
me enterraran a la vez.
Salir de tu vida
fue mi pecado mortal
la cruz que llevaré
toda mi vida hasta la tumba.