Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
que transforman lo que es, en lo que ha sido
e impotentes terminan naufragando.

El tiempo, solícito, va arrastrando
la tenue espuma de lo que hemos vivido,
con ella se va cuanto me has querido;
y en la estela escribo: te sigo amando.

Tu amor del pasado reposa en el mar,
cual pecio hundido, sus pedazos pierdo,
esparcidos andan por cualquier lugar.

Mi amor sigue vivo, anclado al recuerdo,
flotando en las aguas, mas debo olvidar,
si quiero nadar y quiero estar cuerdo.