He venido a la orilla con los brazos tendidos
vendiéndome en semillas de marzos y heridas.
Enhebrando en mis briznas trenzas de grama y tiza,
libero vidas de polvo entre tu aire y mi tinta.

Me desangro fingiendo mi parto, filtrado por la lluvia,
rozo tu raíz de hueso sobre la risa desnuda.
Fui ignorando las hebras que nos arrancaba la vida
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.