Una lluvia desde dentro me deshace,
es espesa ingravidez con sed de calma.
Con las fuerzas invisibles yo converso,
y me quiebro para transformarme en agua.

He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca.
El verdor de las hojas me reclama
el frescor de las plantas me acompaña.

Se ha perdido mi destino en otro tiempo;
he soñado con promesas y esperanzas.
Y aunque rompo cada noche con mis sueños,
me convierto en puro fuego con el alba.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.