Llegué buscando un nombre para lo perdido,
y encontré raíces donde hubo despedidas.
Hay ausencias que florecen hacia dentro,
y recuerdos que nos crecen por las costillas.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
Porque vivir no es salvarse de la caída,
sino aprender a germinar bajo la herida.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.