Recuerdo aquel rayo de sol irrumpiendo en la habitación,
acabando con el sueño de tenerte entre mis brazos,
mis ojos querían cerrarse nuevamente,
pero la realidad ya estaba comprobada.
No estabas, me dejaste solo en aquella fría casa de campo,
yo también me fui para alejarme de aquel lugar.
Y aunque los recuerdos invaden mi mente y me hacen regresar,
mi cuerpo se niega a volver a entrar,
por eso aquí te espero, camino al desespero.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.