Sobre una balsa de tristeza
surcaba a la deriva el río de la vida.
Tristeza que acabó siendo destruida
cuando vi tu felicidad con mis ojos sorprendidos.
He venido a la orilla con los brazos tendidos,
y ha germinado la semilla de un amor inesperado.
Y ahora ya soy la hierba que no termina nunca,
que se llena de la alegría que tu jardín prodiga,
y tengo el ímpetu del águila que cualquier cima alcanza.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.