Otro día

Naufragó el barco de mi amigo el pirata,
y ahora tirita asustado en una isla desierta.

He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…

Por la tarde y por la noche seguirán llegando
otros náufragos desesperados.

Mañana con la aurora, nos sentaremos juntos
a mirar el paso de las golondrinas.

Ninguno olvidará la dicha verdadera
que se mantiene porfiada en los sueños de niño.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.