Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido
hacen daño a tu corazón herido,
no te flageles el alma, pensando.
Aguas estancadas, rememorando,
goteo de un sentimiento vivido,
de emociones pasadas aturdido
entre aguas agitadas braceando.
Te encuentras vacío, en un pozo;
un grito desesperado al amigo,
roto por dentro, sin vida ni gozo.
De tu desesperanza soy testigo,
revive por ti mismo, ni un sollozo;
ya se ha ido: no quiere estar contigo.