Cómplices

Somos cómplices de aventuras hiladas
con pasión escondida,
en sendas vacías de miradas curiosas camino contigo,
el cielo con pena, al vernos pasar los ojos se cubre;
la luna discreta entre nubes se esconde;
y, el faro en la calle, de sombras se arropa al vernos llegar,
y ahí entre tinieblas furtivas, lo sé, lo descubro,
sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo,
y en besos y caricias me prodigo
y aunque gritar quisiera, para decir ¡te amo!,
no puedo, y entre alaridos ahogados
otra vez, en voz a borbotones me derramo.