El paisaje me habita como un viejo mapa de ausencias
He venido a la orilla con los brazos tendidos
interrogando al horizonte que se esconde tras la niebla
Descalza sobre el barro, renuncio a las palabras
descubro que el silencio es mi verdadera patria
No hay frontera entre mi cuerpo y el olvido:
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
una raíz que abraza el latido del mundo
la orilla misma que se disuelve en el océano

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.