He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
Y ahora tengo las manos rotas
y las alas cansadas,
tengo en mi espalda el dolor de algo que se vuelve más viejo,
también cargo tu sonrisa y tus recuerdos,
los anhelos y los miedos.
Desde aquí, desde la orilla del mundo, todo es simple:
la historia sobra,
los besos sueñan,
el aire putrefacto se desintoxica
y la muerte anda con un manto blanco.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.