Ahora me desvanezco en el frío de la noche,
me dejo llevar por el viento que sopla
y me dejo arrastrar por las infinitas olas.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
Junto al árbol seco y retorcido
que espera ansioso la llegada de la primavera,
entre las gotas de lluvia
que golpean tu ventana al llegar el otoño,
me quedo rodeada del silencio
que queda cuando la noche se queda dormida,
abrazada al eco de un recuerdo
que se pierde lentamente en la distancia.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.