Otra vez la memoria me trae hasta aquí,
donde hasta el silencio conserva la forma de tu ausencia.
He venido a la orilla con los brazos tendidos,
a recibir lo que el agua no devuelve:
lo que nunca fue suyo ni tampoco mío.
Tu imagen echa raíces en mí aunque no haya tierra
y se alimenta de lo que no llega.
Ya no sé si te espero o si espero dejar de esperarte,
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
creciendo hacia ti, incluso donde jamás habrá primavera.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.