Niño bonito de cuello de cisne, lo más hermoso de esta Tierra.
Haces lo que quieres y me gusta tu libertad.
Pero recuerda que el olvido llegará, mas no podré salvarte el día que perecerás.
Yo ya habré cruzado al otro lado y te saludaré desde el umbral.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
De la mano caminaremos a través de las verdes praderas
y los árboles sagrados se inclinarán.
Si te olvido, no te enfades, no habrá oportunidad de cambiar.
En un plato te habré servido tu libertad
y el amor eterno de un padre a su hijo será.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.