El mundo ha detenido su andadura
por un momento en esta hora inerte.
Tal vez mañana habrá de ser la luna
simple recuerdo de su luz ausente
y tú, al igual que el resto de los vivos,
saludarás a un sol que duerme
al otro lado de la noche, mientras
flotan sobre las aguas del olvido
las cosas que ahora sigues recordando
sin claridad ni cielo, a tientas,
bajo la cúpula del miedo, herido
de incertidumbre… Pero en pie, al fin y al cabo.