El desierto marca las millas
del sol que quemó cada ilusión,
soy un sobreviviente moribundo;
me deslizo y me desplomo.

Aún mis sombras son el cobijo
mientras la sed me deja inerte;
dentro de mis lamentos
indago sobre mi suerte.

Un nuevo paisaje se asoma y me intriga
por delirio descubro tu oasis…
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.