Olvido.

Olvidaste cuerpo cuando te desearon
o los lechos en los que amaste.

Olvidaste cuando te miraban con ardor
y les temblaba la voz.

Olvidaste cuando te acariciaban con amor
y un estúpido freno te dejó sin su fervor.

Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.

Cuerpo mírate ahora,
eres tan rígido como el mármol
y solo sirves de modelo de panteón.