Impresióname con tu inexactitud,
embellece lo indefinido, hazlo
como una gota libre en amplitud
que crece sin temor, sin advertirlo.

Los segundos cabalgan en los años,
como las últimas hojas del libro,
en donde ya no cabe un cumpleaños,
pero si una semilla que aún no abro.

¿Qué tal si te regalo los colores
para que los mezcles? Como un loco
que sale a pintar amaneceres.

«Sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo»
como la canción que suena en tu mente.