Es otro amanecer que asoma sus reflejos color esmeralda. 
Cada beso emerge desde mis reminiscencias,
en la espera de la miel y la leche que brota de tu tierra,
que busca permanecer con los  deseados retoños, 
en el nido de tus sueños para épocas de alegría,
cuando busco esa armonía sin pensamientos confundidos,
es tu tierra bendita donde
«he venido a la orilla con los brazos tendidos 
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…»
con la infinita raíz que se extiende, se nutre y se bifurca.
Porque aquella tarde de danzas, si afloraron  los destellos y los aires de mil esperanzas

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.