Corté los lazos vivos tras la alta muralla,
fantasma de asfalto de paso sordo y frío;
el sudor en los guantes aprieta el desafío,
el plan es cirugía sin margen para falla.
Levanto el botín, la alarma suena como lata,
se acaba mi silencio, la fuga se desata;
un plomo cruel me cruza, me rompe la espina,
y caigo de bruces donde el asfalto termina.
He venido a la orilla con los brazos tendidos,
a entregarle mi sangre a los dioses vencidos,
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca,
Rebel resurge eterno donde la vida trunca.
Mi apodo es el acero que sobrevive al hombre;
la muerte forja el mito: que no olviden nunca mi nombre.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.