He venido a la orilla con los brazos tendidos,
Junto al corazón envuelto en alambres de púas
Ahí está latiendo solitario y perdido,
Sin consuelo el dolor de pronto enfría.

He vuelto a dejarte rosas y espinas,
Tan solo un latido más faltaba
El tiempo no espera pecados en ruinas,
La demolición del alma si pesaba.

Y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…

Floreciendo entre lágrimas y prados,
Padeciendo de insomnios cansados
Cómo anima en pena esta reflejado,
En esas aguas cristalinas corazón marchitado.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.