Me perdí mientras te perseguía,
sin brújula y sin guía,
Arrojada al mar sin barco y sin saber nadar.
Me inclino hacia ti en el desespero
de verte en la inmensidad,
fragmentada en cada paso que di.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
Y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.