El humo del Café Gijón aún guarda vuestras voces;
sobre el mármol, dos sombras, un rastro de ceniza.
La pluma descansa junto a la libreta abierta,
dos libros se rozan como manos que se encuentran.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
Y aunque el tiempo cierre la puerta,
algo de vosotros sigue aquí:
la palabra,
verde todavía.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.