Tu viejo nombre magnético envolviendo la noche
Tu nombre hueco y pálido susurrándose
en vigilia prohibida moviéndome el aire
tu boca muerta. Tus besos muertos henchidos de queja

Vamos a encontrarnos de forma terrorífica
tus ojos en mis ojos cuando me llegue la hora
Tira de la soga corte celestial desde el centro-abismo

las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido
tomándome como único instrumento
para tu última voluntad

Tu astuto nombre de santa cubriéndome el cabello
una lápida parlante zarza ardiente rompe la cáscara
de sus cenizas la llave .