Solo te conocí en minutos vacíos
pero te sentí embajadora de altísimos secretos
Descubrí en tus ojos los que a mí me importaban
Los que me han abierto el pecho sin lujo y sin salones
Los que me llevaron
a beber en tus labios que eran fuente y delicia.

Hoy celebro este rio que nació sin prisas
He venido a la orilla con los brazos tendidos
Y ahora ya soy la hierba que no termina nunca
Quiero acompañarte siempre y cada día
hasta alcanzar océanos arcanos y furtivos
donde dejarse llevar por aguas sinuosas
y resurgir de nuevo entre cantos de sirena

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.