He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
Después,
el estruendo de la noche.
Un cuerpo cayendo
dentro de otro cuerpo.
Ya no sé si soy el vértigo
o esa quietud
que permanece
cuando todo ha muerto.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.