Tú mi besas y no pienso en más nadie. Tú mi abrazas y mi siento tuya.
¿Quién eres tú y quien soy yo, en este momento de amor?
Soy tuya, siempre, y en este momento transparente,
¡Te quiero para siempre! Sin dolor. Soy apasionada, fanáticamente.
Y el mar arrebata mi pensamiento.
Y pone mi corazón ardiente, con más pasión y temblor.
El mar y su blanca arena, me transforma en el ser viviente
más propulsado al amor. No pienso en nada cuando miro a ti,
altivo y fascinante como un pájaro errante, que no necesita de nadie.
Eres tú la majestad triunfante.
Pero no quiero pensar en las cosas que ahora sigues recordando flotan sobre las aguas del olvido.
Este mar inmenso y espuma blanca, dice a todos que todo es posible,
como sus aguas que siempre alcánzanos, a veces con caliente dulzura, mismo sin tener sentido…