Fui un silencio que buscaba con locura su propia melodía
entre aquellas grietas del tiempo y el olvido.
Bailé desnuda de expectativas y cadenas,
abandoné la sombra que guardaba en el espejo
y ahora mírame renacer entre los hilos de mi viento,
hecha de tiempo, verdad y permanencia.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
Hay aquí una claridad secreta que me llama,
me volví cauce, respiro y raíz profunda;
florecí sin temor sobre la tierra viva
en el humilde acto de estar presente con dulzura.
- : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_
política_de_privacidad_y_las_ bases_de_este_concurso.