Crecí entre el abuso y el miedo.
Perdí la esperanza en un mundo asfixiante.
Arriesgué la vida con el frío calado en los huesos,
oculta en las entrañas de un petrolero.
Inmóvil en la mecha del timón, rumbo a Europa:
seis días de hambre, sed y el abismo a los pies.
Tragué la mar a borbotones.
Crucé los límites de continentes extraños
para descubrir que soy una “terrible amenaza”.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
Esta tierra no es el paraíso:
mi techo es el cielo,
soy invisible.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.