Surcos de vida marcan nuestra piel
visten canas y arrugas
que como al vino al tiempo su madurez
cuerpo y alma altiva
fuente de saber.
Donde lo viejo es nuevo
tesoro de historia viva
embriaga su atardecer
de lecciones aprendidas.
Nunca renuncies a lo que hay
ni te aferres a la memoria de lo vivido
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.