Como te prometí, aquí estoy.
He venido a la orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…

Pensando en tu recuerdo
no me caen más lágrimas…
pues todas se escaparon la noche que supe que te fuiste.

¿Dónde estas? ¿Piensas en mí?
Las gotas de la aurora siguen aquí, a mi vera.
Es demasiado pronto pero… ¡tan tarde a la vez!
Cierro los ojos con fuerza para recordar tu sonrisa.
Ansío escuchar de nuevo tu suave voz.
Quizás algún día, en otro lugar, nuestras almas vuelvan a juntarse.
Hasta entonces, amor.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.