ORILLA DONDE EMPIEZA LA CALMA

Soy una gota errante y perdida,
buscando en las olas su hogar sin medida.
Apenas un eco, espuma en la brisa,
si el viento me entrelaza, si la corriente
me dejas flotar, seré reflejo de luna y de calma,
viviendo al latido el mismo compás,
el aire se convierte en incentivo para avanzar y soñar. 

He venido a la orilla con los brazos tendidos 
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca…
un alma errante, vagando en la vida,
y aprendiendo a ser raíz en cada paso.

  • : he_leido_y_estoy_conforme_con_la_política_de_privacidad_y_las_bases_de_este_concurso.