Cuando mi voz calla
habla el viento con las piedras
rugen las olas
y la playa en susurros de arena
envuelve mi cuerpo
sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo
y un hilo de luz arenosa
me conduce hacia las olas rugientes.
Entre las masas de aguas sedientas
la quietud regresa a mi cuerpo
llenándolo de sonidos.