Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido
espuma son de tiempos añorados
y amarga sal de aquello arrepentido.
Suben por las arenas de los días
dando peso a tus pies, hundiendo toda
ingenuidad feliz, y en la alegría
destilando sus gotas de congoja.
Si el olvido es el mar, será la muerte
una inmensa pradera
quieta y verde.